Planes de Desarrollo

Planes de Desarrollo Urbano

De acuerdo al Plan Estatal de Desarrollo Urbano 2005-2011, el ejercicio de las tareas de planeación urbana en el Estado de México inició formalmente en 1983 con la formulación del Plan Estatal de Desarrollo Urbano, fundado en las disposiciones de la Ley de Asentamientos Humanos del Estado, que también data de ese año. Cabe señalar que esa Ley fue el primer ordenamiento jurídico del país que, a nivel estatal, elevó a categoría de ley un sistema de planeación del desarrollo urbano.

En 1986 el Plan fue modificado a fin de ajustar las cifras demográficas contenidas en el mismo, actualizar la información de los distintos rubros del plan; precisar las zonas de aplicación de las políticas territoriales; e incorporar en el sistema estatal de ciudades a unos centros de población estratégicos y a 88 localidades que concentrarían servicios en el medio rural.

Casi dos décadas después, en junio de 2003, se formuló el Plan Estatal de Desarrollo Urbano vigente, respondiendo a lo establecido en el Libro Quinto del Código Administrativo del Estado de México y su Reglamento, los cuales entraron en vigor en marzo de 2002.

A partir de 2003 se realizaron acciones que permitieron la formulación de Planes Regionales y Municipales que dan cobertura a la mayor parte del territorio estatal.

Con la definición de objetivos y políticas generales, se determinaron las estrategias que permitirían la ejecución del plan, mismas que se dividieron en 3 grandes vertientes:

A). Estrategias de ordenamiento territorial

  •  La primera se refería a la determinación de áreas homogéneas para el ordenamiento territorial de la entidad, que se proponía respondieran a una redistribución territorial de las actividades económicas y de la población conforme a las potencialidades de las regiones, municipios y de los centros de población, mediante la preservación de las áreas naturales protegidas y la estructuración de las áreas urbanas, en el Valle Cuautitlan Texcoco como en el Valle de Toluca y en el resto del Estado, quedando establecidas las bases para la elaboración de seis planes regionales de desarrollo urbano y 125 planes municipales de desarrollo urbano.

 

  •  La segunda se refería a la definición de un esquema de enlaces, que conformarían circuitos transmetropolitanos y de integración regional, mismo que se inició con la construcción de carreteras, autopistas y vialidades, sin que se hubiera consolidado.

 

  •  Se planteó un sistema de ciudades, mediante el cual se establecieron aquellas que asumirían el papel preponderante en cada región y se determinaron políticas de desarrollo urbano para cada una de las cabeceras municipales del Estado.

 

  •  Para el desarrollo de los asentamientos rurales, se establecieron lineamientos para apoyar un esquema de centros concentradores de servicios rurales, por medio del cual se identificarían las localidades que presentaban potencial para cumplir esta función.

B). Estrategias intraurbanas

  •  La primera se refería a la estructuración de los centros de población, estableciéndose los criterios en materia de suelo, vialidad, equipamiento e infraestructura para su crecimiento ordenado, lineamientos que igualmente fueron retomados para la elaboración de los planes municipales de desarrollo urbano.

 

  •  En cuanto a la estrategia de incorporación de suelo al desarrollo urbano, se aprovecharon las áreas urbanizables previstas en los planes municipales de desarrollo urbano para la incorporación ordenada de tierra apta al desarrollo urbano, principalmente a través de las autorizaciones de división del suelo.

 

  •  Respecto a la estrategia de promoción de vivienda, se intensificó la autorización de desarrollos habitacionales, al aprovecharse las normas de ocupación establecidas en los planes municipales de desarrollo urbano, lo que permitió la construcción formal de vivienda para los distintos sectores de población, sin embargo, en algunos municipios esto se dio de manera acelerada y en gran número, sobrepasando la oferta a la demanda estimada.

 

  •  Para la estrategia de preservación del patrimonio construido, se fijaron las directrices para que los planes municipales de desarrollo urbano incorporarán lineamientos para el rescate y aprovechamiento del patrimonio histórico, cultural, urbanístico y arquitectónico de cada municipio, incluso dando lugar a la elaboración de reglamentos de imagen urbana.

C). Estrategias sectoriales

  • De dotación de infraestructura, equipamiento y servicios, se canalizaron algunos recursos estatales, federales y municipales para obras de carácter regional, así como se coordinaron acciones y programas con los sectores para estas obras, en materia de agua y saneamiento se vincularon las estrategias de dotación de agua y de saneamiento con las de ordenamiento territorial, orientando el crecimiento esperado a aquellas zonas con mejores condiciones de infraestructura, se analizaron proyectos con los sectores para dar prioridad a las obras hidráulicas y sanitarias para atender las necesidades de crecimiento a corto y mediano plazo; en materia de vialidad se concertó las principales carreteras y autopistas que permitirán una mejor comunicación en todo el territorio del estado logrando grandes circuitos, así como en materia de transporte se definieron los grandes proyectos y obras; en materia de electrificación se concertó con la Luz y Fuerza y la Comisión Federal de Electricidad, la dotación y distribución de energía de acuerdo a la estrategia de ordenamiento territorial; en materia de equipamiento y servicios se concertó con los sectores los proyectos y obras de carácter regional de acuerdo al ordenamiento territorial.

No obstante lo anterior, la construcción de infraestructura de cabecera se ha visto superada por el incremento en su demanda, principalmente en las zonas urbanas con mayores presiones para su expansión territorial.

  • De preservación del medio ambiente, se impidió la ocupación de áreas agrícolas de alta productividad, el entorno de los cuerpos de agua, bosques, áreas naturales protegidas, zonas de recarga acuífera y áreas de suelos geológicamente inadecuados, así como la incorporación de criterios ambientales, como promover el desarrollo forestal, turístico, agroindustrial y proyectos de aprovechamiento para las áreas naturales protegidas. Estas directrices fueron aplicadas en los planes municipales de desarrollo urbano.

Finalmente, en lo que respecta a los proyectos estratégicos planteados, se han venido ejecutando algunos de los que se identificaron en un proceso intersectorial de coordinación y concertación, lo que hizo que se cumplieran parcialmente los objetivos, políticas y estrategias propuestas en el plan.

El Plan Estatal de Desarrollo Urbano del 2003 permitió mejorar el ordenamiento territorial de la entidad. Sin embargo éste debió actualizarse debido a las nuevas cifras de población que arrojaron los resultados del II Conteo de Población y Vivienda 2005; la emisión de un nuevo Plan Nacional de Desarrollo en el 2007, así como de un nuevo Plan de Desarrollo del Estado de México en el 2005; la construcción de importantes obras de infraestructura, fundamentalmente carreteras; y, la necesidad de incorporar la aplicación de políticas urbanas de impulso, para detonar el desarrollo de ciudades y regiones seleccionadas.

Bajo el escenario tendencial las proyecciones demográficas indican que la población del Estado de México pasará de 14 millones en 2005 a 16.2 millones de mexiquenses para el 2020, que implicaría un incremento absoluto de 2.16 millones de habitantes en 15 años, entre 2005 y 2020. Bajo esta perspectiva, 144 mil nuevos habitantes se sumarían cada año a la población del Estado de México en todo el periodo analizado (2005-2020). La participación de la entidad respecto a la población del país, se elevaría del 13.5% en 2005, al 13.7% en 2010 y al 13.97% en el 2020.

Respecto a la distribución de la población en el territorio estatal, las estimaciones derivadas del escenario tendencial indican que el patrón de concentración-dispersión se agudizaría y las desigualdades regionales persistirían.

El peso relativo del Valle Cuautitlán Texcoco se incrementará del 74.78% en el 2006 a 75.19% en el 2020; ello quiere decir que uno de cada cuatro mexiquenses habitaría en esa región. Por contraparte, aunque en términos absolutos se incrementaría la población asentada tanto en el Valle de Toluca como en los 44 municipios del resto del estado, su peso relativo decrecería en ambos casos. La participación relativa del resto del Estado se mantendría con cifras similares, pasando del 11.62 al 11.21 % entre 2005 y 2020.

A partir del análisis sistémico de las variables físico-geográficas de la entidad y del análisis de la situación actual urbana y socioeconómica, así como en respuesta a la problemática detectada y en congruencia con los niveles superiores de planeación, se definieron como objetivos del Plan Estatal de Desarrollo Urbano 2005-2011, los siguientes:

  1. Estructurar y ordenar el territorio para tener ciudades competitivas y regiones de desarrollo, orientando el crecimiento a las zonas más aptas para usos urbanos, de acuerdo a las condiciones naturales del territorio y a una factibilidad para dotarlas de infraestructura, equipamiento y servicios.
  2. Fortalecer la infraestructura estratégica de la Entidad, fundamentalmente la relacionada a las comunicaciones, agua potable, drenaje y energía eléctrica, como detonadora del desarrollo socioeconómico de la entidad.
  3. Impulsar el desarrollo urbano ordenado para coadyuvar a la sustentabilidad ambiental y protección a la biodiversidad, así como reducir la vulnerabilidad de los asentamientos humanos a situaciones de riesgo.
  4. Estimular y orientar inversiones para crear las condiciones materiales que permitan el desarrollo equilibrado de actividades productivas y satisfactores sociales.
  5. Estrechar la colaboración en materia de desarrollo urbano con los municipios del Estado y las entidades federativas de la Región Centro del País.

En tanto, las políticas de desarrollo urbano y sus consecuentes estrategias y programas que se desprendieron están enfocadas a ajustar el ordenamiento del territorio y conducir el futuro crecimiento de la población con criterios que promuevan el desarrollo económico, el equilibrio regional, el impulso del equipamiento social y la sustentabilidad del medio ambiente.

  1. Ordenamiento del territorio y orientación del poblamiento.
  2. Articulación regional del Estado y con el resto del país.
  3. Vinculación de acciones e inversiones para construcción de infraestructura y equipamiento.
  4. Fortalecimiento productivo del Estado ante la globalización.
  5. Atención a las necesidades del desarrollo económico y social.
  6. Acciones conjuntas entre órdenes de gobierno y entidades federativas.